Sitios de Interés

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Zona Arqueológica de Mixcoac
La zona arqueológica de Mixcoac limita al norte con la Calle 20, al sur con la Casa de Cultura Juan Rulfo, al este con la calle Pirámide y al oeste con el Periférico, en la colonia San Pedro de los Pinos. Los materiales provenientes de las excavaciones realizadas en los alrededores indican que el lugar estuvo habitado desde el horizonte Preclásico Medio (1000 A.C.) y permitieron la construcción del palacio-templo del dios Mixcóatl.
Las formas cerámicas del Preclásico Medio que predominan en la zona son muy parecidas a las elaboradas en sitios como Zacatenco, el Arbolillo y Ticomán; sobresalen los cajetes, ollas, tecomates y braceros realizados en pasta café, rojiza, gris y negra. Al igual que en otras partes del Altiplano Central, en esta zona se encuentran objetos de influencia teotihuacana, entre los que destacan los floreros y cajetes de fondo plano con paredes curvo divergentes y soportes grabados pequeños.
En la actualidad, sólo se conserva una pequeña parte del área ceremonial del sitio, el cual presenta tres periodos constructivos muy bien definidos que datan del Preclásico. La primera etapa reconstructiva se encuentra en la parte oriental, hacia el sur existen evidencias de muros que forman un gran cuarto de forma rectangular, cuya entrada está orientada al norte; en el lado oeste se encuentran muros de la misma época, los cuales fueron construidos con adobes, bloques de tepetate y piedras que reciben el nombre de cantos rodados.
La segunda etapa constructiva es El Sitio que muestra una gran ampliación que cubre la mayor parte de la primera construcción. En la porción oriental se levantaron dos aposentos formados por una antesala y el cuarto principal; las entradas están orientadas hacia el sur. En la porción oeste se construyó una plataforma ceremonial; entre las etapas constructivas quedó un patio hundido.
Las fachadas de los edificios, que por lo general son paredes rectas, están cubiertas con piedra bola. En la esquina noroeste del sitio se localiza una tina de baño que descansa sobre un piso de tepetate.
En la tercera etapa constructiva se han identificado formas cerámicas que corresponden a las épocas conocidas como Xochicalco, Coyotlatelco, Cholula, Azteca I a IV, Culhuacán y Tlatelolco.
Los objetos cerámicos evidencian un gran esmero en la elaboración de pastas; destacan los de color anaranjado, café y rojizo. Entre ellos hay cajetes, platos, vasos, copas, sahumadores y copas pulqueras.
Por otra parte, los platos trípodes azteca I a IV son los más representativos y entre ellos destacan los que tienen motivos geométricos en el fondo; en menor cantidad se elaboró la cerámica de fondo rojizo con decoración interior y anchas bandas negras que forman diversos motivos, así como tiestos de cerámica policroma tipo Cholula o de la región mixteca.
En las exploraciones realizadas en 1980 localizaron numerosos objetos de obsidiana, material que fue utilizado por los primeros pobladores del sitio; entre ellos se encuentran tejedores, cuchillos y navajas. Predominan los de color gris, aunque también se trabajó la obsidiana negra y verde.

La SCT y la SCOP
Aunque de otro tiempo y disciplina, pero de singular importancia y belleza son los murales que se hicieron en la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) Las acciones y las obras que permitieron que nuestro país contara con los medios de comunicación indispensables para su desarrollo se intensificaron a finales del siglo XIX y a principios del siglo
XX. Pero las necesidades de modernización abarcaban todos los ámbitos, incluido el ramo inmobiliaria del sector público.
El gran edificio construido en 1891 para albergar a la SCOP era ya insuficiente en la década de los cincuenta.
Algunas dependencias se encontraban dispersas por rumbos diversos de la ciudad; una multitud de oficinas jurídicas, administrativas, de personal, de compras, almacenes, archivos, etcétera, hacían casi imposible un trabajo eficiente.
Ante esta situación, el entonces presidente de la República, Adolfo Ruiz Cortines, anunció en su primer informe a la nación, el 1° de septiembre de 1953, que se había iniciado política de integración de las comunicaciones y transportes, coordinando los diversos sistemas entre sí, para servir mejor al desarrollo social y económico de México. De acuerdo con esa política integradora, el arquitecto Carlos Lazo de la Vega –que estaba a cargo de la SCOP–, coordinó los proyectos y la construcción de un conjunto de edificios que pudieran alojar las oficinas dispersas por la ciudad. El proyecto y la dirección técnica estuvieron a cargo de los arquitectos Augusto Pérez Palacios y Raúl Cacho.
El centro SCOP tenía una superficie construida de 92,572 m2; las obras se realizaron en un tiempo récord de 14 meses. El conjunto arquitectónico que nos ocupa, se inauguró en 1954; sus edificios, decorados con grandes murales, representan en su temática diferentes aspectos del desarrollo técnico y científico de nuestro país.
Los murales realizados en el cuerpo A del edificio principal, en sus cuatro costados, obra del pintor José Chávez Morado, son los siguientes: en el lado poniente está el mural conocido con el nombre de Los mayas; hacia el oriente, tenemos el llamado Los aztecas, pintado sobre 282 metros –en él se describe el desarrollo de las comunicaciones en el imperio azteca–; mirando hacia el norte encontramos otro mural de gran interés artístico, llamado La conquista de la libertad, que tiene 38 metros de altura por 24 de ancho –en él se sintetizan los elementos más representativos de algunas fases de nuestra historia. Por el lado poniente, que también mira hacia el norte, se encuentra el mural denominado Cuatro siglos de comunicaciones. Del pintor García Robledo es el mural: Al héroe del trabajo, ubicado sobre la plaza oriente, mirando hacia el sur. Juan O' Gorman, también realizó algunos murales en estos edificios, como el de Canto a la patria, ubicado en la entrada por la calle de Xola, en el cual representa las diferentes clases sociales que integran nuestro país. Otros murales de O' Gorman son: Independencia y progreso, situado sobre el lado poniente del cuerpo B, frente a la avenida Universidad; Los libertadores, mural realizado en los paneles del cuerpo B sobre la entrada que lleva a Niño Perdido, y Cosmogonías, integrado por los cuatro muros del edificio situado sobre avenida Xola.
La escultura Cuauhtémoc es obra del escultor Rodrigo Arenas Betancourt; mientras que, hacia el oriente, se halla un grupo escultórico, obra de Francisco Zúñiga, que representa la función de las comunicaciones. Por otro lado, en dicho centro, se consideraron servicios complementarios de primera categoría como: multifamiliares, supermercados, comercios, hospitales y campos deportivos para empleados y trabajadores. Dentro de esta área se realizó la instalación del moderno Centro de Telecomunicaciones.
Además de satisfacer urgencias inaplazables, de tipo funcional, administrativo y técnico, el centro SCOP se integró a un programa de planificación urbana, en el cual la arquitectura mexicana mantuvo su acento propio, sin perder su proyección universal. A raíz de los sismos del 19 y 20 de septiembre de 1985, el conjunto de edificios que integran el Centro Nacional SCT se vio seriamente dañado, al quedar prácticamente destruidos los cuatro últimos pisos de los edificios centrales, así como sus murales exteriores. Dada la importancia del conjunto arquitectónico y de los valores artísticos que en él se encuentran, el gobierno federal, por medio de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, decidió realizar un plan maestro para reconstruir los edificios dañados, así como para el rescate de los murales realizados por los artistas Juan O' Gorman y José Chávez Morado. El proyecto de reconstrucción de los edificios estuvo a cargo del arquitecto Ignacio Machorro, y del proyecto general de reconstrucción y de los bienes artísticos se encargó el arquitecto Vicente Medel.
Además, la SCT realizó un minucioso estudio de los materiales que integraban dichos murales, los cuales tuvieron que ser identificados por sus características y por su lugar de origen. Dichos edificios se localizan en las calles de: Eje Central Lázaro Cárdenas (antes Niño Perdido), Eje 4 Sur Xola, avenida Universidad y la calle de Cumbres de Acutzingo, en la colonia Narvarte Oriente.

World Trade Center
Otra de las destacadas construcciones dentro de nuestra área delegacional es la del World Trade Center (WTC), antes Hotel de México.
El complejo es un símbolo que identifica a nuestra ciudad y es uno de los edificios más impresionantes del mundo, teniéndose que encuadrar dentro de un concepto de arquitectura internacional.
El antecedente de su ubicación se registra en 1851, en la zona en donde se encontraba la hacienda de San Borja, la cual perdió en remate su propietario, el señor De la Lama.
Parte de sus terrenos, entre ellos el del Cerezo, fue adquirido por el propietario del rancho de Nápoles; dentro de éste, más tarde existió el parque De la Lama, donde hoy se encuentra el complejo World Trade Center.
En los años sesenta, con gran agudeza y visión empresarial, con una enorme pasión por las artes y la cultura, encontramos el megaproyecto denominado: México 2000, que data de 1965 con el nombre de Hotel de México. El propósito era apoyar los eventos de las olimpiadas de 1968. En los setentas se construye el Hotel de México y a mediados de 1986 pasa a ser el actual World Trade Center. En la segunda mitad de 1989, el Hotel de México, aún sin terminar, se convierte en el World Trade Center Ciudad de México, al que se asocia el Banco Nacional de Comercio Exterior.
El programa arquitectónico contendría no sólo la construcción de un hotel, sino la de un centro urbano con casi todos los servicios. La idea prevaleciente de don Manuel Suárez y Suárez era crear un conjunto comercial, cultural y cívico, pues el turismo era ya una pieza del desarrollo: En el mundo se experimenta un súbito auge económico y comercial, y es cuando surge la necesidad de crear un centro que realice, ordene y fomente dichas actividades. El proyecto comenzó a perfilarse como una obra de gran magnitud, al punto de ser, en ese entonces, uno de los tres edificios de concreto más altos de Latinoamérica.
En sus inicios se contempló construir hasta el piso 33, de los cuales cinco formarían el basamento de la torre, con dimensiones de 26.95 x 145.8 metros; dos de estos niveles serían subterráneos.
Arriba del llamado basamento se construirían 28 plantas, con dimensiones de 20 x 122.50 metros, con estructura de concreto en su totalidad, y una altura de 116.30 metros. Básicamente, el proyecto parte del máximo aprovechamiento de la superficie, construida en el menor espacio posible, de tal manera que, en solo una superficie de 81 mil metros cuadrados se construyó el hotel con sus respectivas zonas de recreación; una plataforma publicitaria y de exposiciones promocionales; un centro nocturno; un centro comercial helicoidal; un auditorio; un estacionamiento subterráneo para más de 6 mil vehículos y, como una innovación, un helipuerto para facilitar el acceso de los huéspedes hacia el aeropuerto o viceversa.
En la parte superior se colocaría un apéndice (corona) y una antena que daría una altura total de 191.30 metros.
Desgraciadamente no pudo concluirse para las olimpiadas, y a partir de allí, el proyecto atravesó diversas circunstancias por las cuales se avanzaba poco a poco y comenzó a funcionar parcialmente.
Terminado el Polyforum, y gran parte de la torre principal del hotel, este proyecto puede considerarse como uno de los más ambiciosos que se hayan concebido en nuestro país. Por la magnitud del inmueble, el Departamento del Distrito Federal (hoy gobierno del Distrito Federal) solicitó a don Manuel Suárez un estudio de estabilidad; éste le fue encargado a la Universidad Nacional Autónoma de México, y específicamente, al Instituto de Ingeniería, junto con el despacho del director responsable de obra de ese entonces. Se entregó dicho estudio, cumpliendo con el Reglamento de Construcción de esa época.
El proyecto actual responde a un nuevo concepto, en el que se consideró la construcción en etapas, de las cuales a la fecha se tienen construidas tres: la primera, con la ampliación de los estacionamientos y la reestructuración y ampliación de la Torre Principal; la segunda, con la construcción del Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones; y la tercera, con la construcción del Centro Comercial Plaza Montecitos. Después se realizará la terminación de la Plaza Montecitos y Dakota.
El actual proyecto World Trade Center Ciudad de México contempla un gran distribuidor de forma circular, que define una espina de circulación central, a lo largo de la cual se organiza el centro comercial que es el común denominador del proyecto, y sus demás componentes, que son la torre de oficinas, el centro de exposiciones y convenciones, restaurantes, y el Club Atlético. Dicho distribuidor liga, adicionalmente, las dos manzanas que integran la propiedad sobre la cual se construye el proyecto, en la actualidad dividido por la calle Dakota, que se va a manejar con un paso subterráneo y un paso aéreo para permitir la continuidad del estacionamiento y la zona comercial.
El complejo World Trade Center se localiza entre Insurgentes Sur, Filadelfia, Dakota y Montecitos, en la colonia Nápoles.

Polyforum Cultural Siqueiros
Dentro del conjunto arquitectónico World Trade Center Ciudad de México, se encuentra el Polyforum Cultural Siqueiros, concebido y decorado con los murales de uno de los tres grandes del muralismo mexicano: David Alfaro Siqueiros.
Este polyforum es también llamado México 2000 o Centro Urbano, Cívico, Cultural, Comercial y Turístico del Hotel de México. Se encuentra sobre Insurgentes, en lo que fuera conocido como Parque de la Lama.
El Polyforum, como su nombre lo indica, se compone de varios foros que han sido colocados en los cuatro niveles que integran el edificio, que ha sido construido sobre una base elíptica, la cual se conserva sólo desde la parte baja del mismo y que, a medida que los muros van ascendiendo, constituyen así los diferentes niveles.
La forma se va cambiando por una planta octagonal de bóveda cerrada.
La parte baja contiene el sótano que sirve de almacén; el segundo nivel o Foro de la Juventud, de la Danza y del Folklore Amalia Hernández está formado por un teatro circular para 800 personas. A su alrededor se encuentra el Foro de las Artesanías compuesto por la Galería de Arte-Taller Escuela Siqueiros, en donde se exponen y venden los trabajos de los miembros del taller; también hay una exposición permanente de artesanías de distintas partes de la República.
El tercer nivel contiene una Galería de Arte Contemporáneo, a la que se le ha llamado Foro Nacional; este nivel sirve de enlace entre los dos niveles inferiores y el superior, al mismo tiempo que nos pone en contacto con el exterior, a través de la pared de cristal que lo rodea.
Por último, en el nivel más alto, está el Foro Universal, cubierto por una bóveda cerrada en forma octagonal, en donde se encuentra la escultopintura: La marcha de la humanidad, realizada por David Alfaro Siqueiros, y que cubre una superficie de 2,400 m2. La obra ha sido realizada sobre paneles de asbesto-cemento, con algunas aplicaciones metálicas y de pintura acrílica. En este foro, donde con mayor acierto se ha logrado la integración entre arquitectura y obra plástica, se ha colocando en el centro una plataforma circular basculante, que pone en contacto de manera espectacular al observador con la obra. Como complemento se realizan espectáculos programados a base de luces y sonido, que narran y explican la obra plástica, al mismo tiempo que la plataforma va girando.
En la parte norte se presenta la Marcha de la Humanidad hasta la Revolución del futuro. La violencia está simbolizada por el estallido del volcán; el nahual, símbolo de fuerzas negativas, ataca a una mujer en un paisaje desértico formado por árboles secos y muertos; pero sobre una tierra estéril y desolada emerge como símbolo positivo; en primer término el amate, que aunque en realidad nunca florece en el mural, de sus ramas brotan los líderes positivos que ayudan a la humanidad en su desarrollo material e intelectual.
En la parte superior nos muestra el artista cómo el desarrollo científico y técnico pueden estar al servicio del hombre, al mismo tiempo que puede ser usado en su contra, como lo muestra el uso del napalm. Por lo que se refiere al exterior, hay que decir en primer lugar que tiene la forma de un dodecágono y cada una de las 12 caras está cubierta por 160 metros cuadrados de escultura-pintura.
Los temas representados en cada una de estas caras son los siguientes:

  1. El destino: el mundo en marcha hacia adelante o el liderato: invitación de las masas a la acción.
  2. La ecología: el árbol seco y el árbol renacido.
  3. La acrobacia: el tránsito del espectáculo a la cultura.
  4. Alto a la agresión.
  5. El decálogo: Moisés rompe las tablas de la ley.
  6. El Cristo Líder: ¿Qué hicisteis, cristianos, en dos mil años de mi doctrina?
  7. La danza: el holocausto del indígena ante la divinidad.
  8. La danza: movimiento moderno hacia el amor y la victoria o la huída; sacrificio por la liberación.
  9. La mitología: el drama individual y colectivo del hombre contemporáneo, o invierno en verano: el subsuelo del drama: la humanización del paisaje.
  10. El mestizaje: drama y amor de la conquista.
  11. El átomo: el triunfo de la paz sobre la destrucción.
  12. La música: el arte sin discriminación desde su horizonte primitivo hasta el infinito.

Hay que hacer notar el muro de 24 metros de largo que se encuentra sobre Insurgentes y en el que Siqueiros rinde homenaje a los muralistas más importantes de nuestro país: Orozco, Rivera y el Dr. Atl; también se representa a los grabadores Posadas y Méndez. En la actualidad en el Polyforum se realizan espectáculos culturales de gran calidad, y ahí está plasmado uno de los murales más ambiciosos de Siqueiros.

Torre Mexicana de Aviación
Como parte del Programa Nacional de Telecomunicaciones, iniciado en 1965 y terminado en 1970, tenemos la Torre Central de Telecomunicaciones, la cual fue inaugurada el 10 de octubre de 1968.
La torre tiene una altura total de 106.8 metros, desde el nivel de banqueta hasta la parte superior del mástil de la antena; el costo de la obra fue de 60 millones de pesos.
Fueron coautores Rafael Mijares Alcérreca y Andrés Giovanni, y la experiencia del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez en un par de proyectos destinados a las ciudades y puertos de Marsella y Fox sirvieron para la concepción especial y forma de este edificio ubicado en la ciudad de México.
Los autores tuvieron que pensar esta torre de aeropuerto dentro del paisaje urbano y con una avenida de tránsito rápido. La estructura –regularizada por la retícula de la fachada de concreto y las ventanas remetidas 80 centímetros respecto del plano de la misma fachada para protección solar–, acentúa el quiebre acinturado del edificio, que es un expansivo volumen hacia las alturas.
La estructura es metálica y los entrepisos son de concreto armado; tiene 33 niveles de altura, planta baja y sótano. Cuenta con una agradable plaza que ensambla con el volumen bajo del conjunto y, además, con una zona comercial, auditorios, venta de boletos y un área para el estacionamiento de cerca de 500 vehículos.
Tiene 17 pisos; el último alberga en una gran terraza diferentes antenas que sirven para captar y emitir señales de las 12 rutas de microondas que confluyen en la torre desde todos los rumbos del país. En el piso 16 se encuentra la gran sala de batería y plantas de energía; en el piso 14 está la matriz del sistema de comunicación, de equipos de video (TV) y un sistema de microondas de frecuencia intermedia. Los equipos empleados son de diferentes marcas japonesas. Además cuenta con equipos telefónicos de la NEC, de la Ericcson y otras, que comunican la torre con la estación de comunicaciones, vía satélite, de Tulancingo, Hidalgo. Se encuentra ubicado entre la avenida Xola, Mier y Pesado, Romero de Terreros y Adolfo Prieto, en la colonia Del Valle.

Panteón de Xoco
Por Margarita G. Martínez Domínguez
El panteón de Xoco se localiza al norte en la calle de Mayorazgo; al sur en Río Churubusco; al poniente en San Felipe; y al oriente en la avenida México Coyoacán.
Consta de una planta piramidal que lo divide y un eje central arbolado que parte desde el acceso principal, atravesando una glorieta y remata en una fuente. Un eje transversal lo divide en cuarteles y, al igual que los cementerios porfiristas, existe un lugar separado para los párvulos, que en la actualidad se ha perdido, así como la disposición de calles intermedias dentro de los cuarteles. Su perímetro se encuentra delimitado por una barda de piedra, que en el lado del Río Churubusco es de ladrillo.
La fachada principal es de ladrillo aparente, el cual hoy se ha recubierto con pintura. El acceso está compuesto por una reja metálica, coronada por un arco, donde se encuentra escrito el nombre del lugar; éste descansa sobre dos columnas y, a pesar de las remodelaciones sufridas, aún se percibe una reminiscencia de arquitectura posrrevolucionaria que confirma la capilla perteneciente a la familia Canet, la cual está al entrar al panteón (fue construida con recinto y cantera).
El panteón de Xoco es un sitio austero, representativo de los cementerios que se construyeron después de la Revolución, con mausoleos que se desprenden de una planta rectangular (de 2 m x 1 m y 30 cm de altura), sobre la cual descansa una base de mayor altura (50 cm), de la que se eleva un elemento ornamental funerario, como pueden ser la imagen de un santo, una cruz, o ángeles y retratos trabajados comúnmente en granito, cantera y concreto.
En 1912,los habitantes del norte de Río Churubusco iniciaron un reordenamiento del panteón con algunos enterramientos al frente de la iglesia de San Sebastián, que corresponden a la parte posterior del actual panteón –se estableció en un terreno de 20,000 m2– que el señor Wolf donó con este propósito, como consta en el Archivo del Ayuntamiento.”34”
Es pertinente anotar que la escultura funeraria tuvo su apogeo durante el porfirismo, con el ingreso al país de lapidarios y escultores italianos en su mayoría, que poblaron los panteones con obras monumentales, aunque no fue así en Xoco. Esto no quiere decir que no exista arte en este panteón, por el contrario hay obras de P. Silva, marmolerías de C. Ponce, de la Ciudad de Carrara, de S. y Hernández y de los talleres de B. Núñez. Existe una gran producción del prominente escultor Norville Navari, lo cual no es casual, pues él tenía su fábrica en la calle de Barcelona No. 10 y sólo una obra de la compañía de Ubaldo Luisi, escultor muy conocido durante esa época. El arte funerario del panteón de Xoco se compone básicamente de una iconografía cristiana. Nos referiremos a los vegetales que acompañan a los demás elementos; existe una gran variedad de símbolos en las guirnaldas, festones y flores que adornan los mausoleos, cuyo significado se encuentra asociado al triunfo de la vida virtuosa sobre la muerte. Fuera de las guirnaldas, las flores por si solas representan la dicha que el alma experimenta en el jardín paradisíaco; también simbolizan la brevedad y vanidad de la vida. Los árboles también forman parte de la iconografía; si se encuentran completos representan vida, y si están truncos muerte; si son frondosos vida, o si las ramas se desgajan dolor. En este panteón encontramos una cruz trabajada en concreto, hecha con troncos, a los que se le mutilaron las ramas. La cruz simboliza redención; los troncos vida; las ramas truncas dolor.
Las puertas, ventanas, pórticos y columnas en sus diversas concepciones son elementos arquitectónicos que encontramos principalmente en las capillas. Un motivo común es la columna, su simbolismo es la idea del esfuerzo vital interrumpido por la muerte, pueden ser completas o truncas y como remate en los obeliscos. Como ejemplo tenemos el monumento dedicado por los trabajadores de parques y jardines a Ricardo Ortiz Trejo, una columna cilíndrica trunca.
El dolor de la ausencia se expresa a través de la figura humana en actitud de lamento; esta representación suele ser más frecuente por medio de la figura femenina o infantil, sola o en grupo. En Xoco existe únicamente un pequeño busto que representa a una doliente; éste descansa sobre un mausoleo moderno. Sin embargo, la efigie es un exquisito trabajo de principios de siglo y, a pesar de no estar firmado, no es aventurado decir que por su calidad pertenece a Navari o un contemporáneo.
Por otra parte, es frecuente encontrar la Alegoría de ángeles en el cuartel de párvulos; los lapidarios han trabajado estas esculturas en piedra, yeso y concreto. Su simbolismo es el de mensajeros y guías celestiales. La función principal del ángel es ser el conductor de las almas al paraíso. En los cuarteles de adultos sólo aparece un ángel en una tumba sin nombre y sin fecha; la base, un frontón y la columna aparentan ser art decó.
En Xoco la representación de figuras sacras es el símbolo más frecuente. A diferencia de las antes mencionadas, comúnmente la figura de Cristo se representa con el emblema de la cruz. Menos usual es el crismón con su simbolismo de martirio, triunfo, muerte y redención, o los elementos eucarísticos de la ostia, el trigo y la vid. La iconografía de Cristo aparece como el buen pastor infante en tumbas de niños o bajo la advocación del Sagrado Corazón de Jesús, símbolo de misericordia y perdón. Es común la imagen de Cristo crucificado; el simbolismo de estas esculturas parece ser la conjunción del sufrimiento inherente a la muerte con los dolores de Cristo para poder compartir su resurrección. En las obras con valor artístico que se encuentran en este panteón es común encontrar la imagen de Cristo, la cruz y a la virgen inscritos en medallones trabajados en relieve sobre mármol.
Parte esencial en la iconografía son los retratos; la intención de éstos es conservar los rasgos fisonómicos del individuo; esta acción es habitual en la escultura y su origen data del Renacimiento. Tal parece que con la efigie escultórica en piedra o bronce se asegurara al retratado su permanencia mayor y la exaltación de su memoria. El retrato puede ser de bulto, relieve, sólo el busto o de cuerpo entero; los bustos fueron tallados en redondo y relieve. En Xoco es frecuente la inserción del retrato individual en medallones, sobre todo en las obras de Norville Navari, quien combinó el granito con el mármol y los insertó o rodeó del algún símbolo funerario, como son los vegetales y la letra omega, acompañados de símbolos sacros.
El panteón de Xoco cuenta con 90 años de historia. Durante este tiempo se han enterrado algunos personajes –no reconocidos siempre en la historia nacional–, como fue José Cabrera Alducín, fundador del Frente Unido de Trabajadores del Volante –a quien se le otorgó un monumento en 1942 al inaugurar el Día del Trabajo– y Ricardo Ortiz Trejo –quien murió asesinado en defensa de la democracia. Pero el acontecimiento histórico más importante ocurrido en este cementerio fue el asesinato del senador Belisario Domínguez, ocurrido el 7 de octubre de 1942; los esbirros de Huerta lo apresaron en el Hotel Jardín, lo llevaron al perímetro del panteón de Xoco y lo asesinaron. Ya muerto, pero no conformes, el eminente cirujano Aureliano Urrutia procedió a cortarle la lengua para escarmiento de la oposición al régimen.

Casa-Museo Benita Galeana
El Centro de Estudios sobre la Mujer y las Luchas Sociales Benita Galeana fue con el tiempo convertida en Casa-Museo, inaugurada en junio del 2000 por el entonces delegado de la Benito Juárez, Ricardo Pascoe Pierce, y por Rosario Robles Berlanga, representante del Gobierno del Distrito Federal. Con esta acción se rescató la casa como fue el deseo de su propietaria en vida.
La Casa-Museo cuenta con los cuadros, premios y objetos personales que enmarcaron la vida de Benita Galeana, así como cerca de 1345 libros de varios temas (socialismo y movimientos sociales, literatura, arte, historia y temas sobre la mujer). Además de la biblioteca, dispone de una fototeca y un archivo personal de Benita Galeana. En la casa se realizan exposiciones de artes plásticas, conferencias, pequeños conciertos y cursos sobre la dignificación de la mujer.

Centro Cultural Juan Rulfo
Esta construcción se levantó en tiempos del presidente Porfirio Díaz, en 1912 y fue el Palacio Municipal de Mixcoac.
Su estructura es original y no se ha remozado; después fue ocupada por la Décima Delegación de Policía.
En ella se llevó a cabo parte del proceso contra León Toral y la madre Conchita, por el asesinato del general Álvaro Obregón.
Según la historia oral, la Casa de Cultura inició sus actividades como tal, en el año de 1975, razón por la cual es considerada la primera Casa de Cultura del Distrito Federal; y es conocida en esa época como Casa de Cultura Mixcoac.
En 1979 es inaugurada con la presencia del Presidente José López Portillo, el Lic. Arturo Llorente, la comunidad Cultural y vecinos distinguidos. Para este evento es importante mencionar que el artista Francisco Othon Eppens Heguera plasma su obra en un mural que se encuentra en la entrada principal de la casa.
Y para 1986 es cuando ya se le nombra Centro Cultural Juan Rulfo, como un homenaje póstumo que se le hace al escritor mexicano.
La Casa de Cultura cuenta con 2 galerías muy importantes por el tamaño que ofrecen, una de ellas se conoce como Galería Sor Juana y la otra de ellas como Galería José Chávez Morado.
El Auditorio fue inaugurado el 11 de marzo de 2005 por el Delegado Fadlala Akabani Hneide y fue nombrado Auditorio Emma Godoy en honor a esta gran maestra, filósofa y escritora que hizo tanto por la dignificación de la mujer, el anciano y el respeto a la vida.